La Fuerza

La Fuerza - Da Vinci Tarot Antes que nada, conviene indicar que en muchos mazos existe la diferencia en el orden en los arcanos VIII y XI. La discusión sobre los motivos de ésto excede por lejos los límites de ésta página. Para lo que nos compete, tomaré las modificaciones de Waite, poniendo a la Fuerza como Arcano VIII, y La Justicia como Arcano XI.

Con el Carro terminamos la primera línea de las tres series en que estamos dividiendo las cartas para estudiarlas. La Fuerza se encuentra, según ésta división, directamente bajo el Mago, y las cartas nos recuerdan una a la otra. Se podría decir, casi, que ésta es una versión femenina del Mago. Las vestimentas son similares (en particular en el mazo Rider-Waite), los colores de las vestimentas son similares (incluso en el Marsellés) y si nos queda alguna duda, en general ambas figuras tiene un símbolo del infinito sobre sus cabezas. Toda la energía en crudo que vimos en el Mago, se encuentra aquí presente, pero refinada por su pasaje por todas las cartas anteriores. En cierta forma, la figura femenina que vemos en La Fuerza es la contrapartida del auriga en el Carro, sólo que aquí en vez de ver una figura distante y separada de su parte más animal, aquí está literalmente poniendo manos a la obra.

El significado tradicional de la carta nos indica a la Inocencia manteniendo el control sobre el Poder, que según comentadores del siglo XIX, se refiere más que nada a energía sexual, o a la energía manejada por la Kundalini. El león relaciona a la carta con Leo. Sin embargo, es interesante notar que la figura no parece ejercer ningún esfuerzo para dominar al león, y en muchos mazos se encuentra casi abrazada o fundida sobre él.

Personalmente, aún cuando considero que la versión "oficial" es acertada, creo que el significado profundo de ésta carta va más allá del simple dominio de la energía sexual, o de las bajas pasiones, o de nuestro lado animal. A nivel psicológico, podríamos ver ésta cuasi-integración y/o control como una representación de los primeros intentos de integración de la Sombra en nuestra personalidad. Si bien el León no representa exclusivamente a los contenidos inconcientes o a la Sombra en sí, pueden verse como parte integral de la simbología del mismo: ambas imágenes poseen un enorme poder inherente, que de no manejarse correctamente, puede resultar dañino para nuestra psique, pero una vez que se enfrentan o se traen a la luz, pierden la cualidad ominosa que poseen. Esto se refuerza si revisamos la actitud de la Doncella, quien no se encuentra aplicando ningún tipo de fuerza real, por lo que tenemos que deducir que el tipo de fuerza a la que se refiere es de carácter bien distinto a las nociones tradicionales.

Otra cuestión que debemos tener en cuenta en la comparación entre la Fuerza y el Mago es el ámbito en donde éste poder se hace manifiesto: el Mago tiene los elementos sobre una mesa o altar, delante suyo, y parece canaliza un poder externo a sí mismo para manipular o controlar los mismos. La Fuerza en cambio parece volcar ése poder hacia adentro, para lidiar con cuestiones personales. De nuevo, a nivel psicológico vemos que ésta sección va perfilándose como un área de trabajo interior más que de relación con el mundo exterior, como vimos en toda la sección anterior.

La Fuerza - Gendron Tarot El signo del zodíaco que corresponde a ésta carta es Leo (cuál otro), signo fijo de fuego; el color es el amarillo verdoso, y la la letra hebrea que le corresponde es Teth, que puede traducirse como "serpiente". Esto nos indica nuevamente a la Kundalini, la energía o frenesí sagrado que se encuentra arrollada en la base de la espina dorsal, y que busca despertarse. Vemos que todo en la simbología de ésta carta apunta a una concentración de energía, de poder, que debe aprenderse a controlar. Según la cábala, existe otro nivel aún en ésta carta, relacionándola con el Apocalipsis, y la relación del León y el Cordero de Siete Ojos, en donde al fin de cuentas el Cordero es la versión domada del León, a través del proceso interno, y en donde los Ojos equivalen a los chakras y al dominio sobre éstos.

Por otro lado, la actitud de la Doncella nos indica también cómo debemos proceder para controlar ésta tremenda fuerza interior: con calma, casi con displicencia. El secreto, parecería ser, está en la postura que tiene: la Doncella aparenta estar absolutamente centrada en sí misma, al punto de ignorar su entorno. No existe nada fuera de ella que parezca necesitar, no está observando a nadie más, y en suma, parece estar obrando puramente por satisfacción propia, sin requerir la aprobación de nadie. Este estado de perfecto equilibrio interno es el que nos va a ayudar a trabajar con los desafíos presentes en ésta carta.

Desde el punto de vista adivinatorio, podemos indicar fuerza, fortaleza, coraje, habilidad y poder. También fuerza moral, paciencia, calma, control de las pasiones y de la mente sobre la materia. Invertida, ésta carta nos indica una falta de todo lo anterior, o quizás excesiva paciencia cuando lo que se necesita es acción decisiva. También puede indicar un uso excesivo de la fuerza, o tiranía.



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