Arcanos 1 a 7: El Mundo Cotidiano

Dentro de la primera línea de los Arcanos Mayores nos encontramos con las figuras que si no nos son más familiares, por lo menos no causan tanta curiosidad o temor. Las imágenes que vemos se refieren a seres concretos o más accesibles a nuestra realidad, aunque en la carta de los Enamorados vemos el primer atisbo de lo sobrenatural directamente en nuestras vidas que se intuye en cartas como La Sacerdotisa o el Sumo Sacerdote.

La secuencia de las cartas corre de la siguiente manera:

A grandes rasgos, ésta línea nos muestra la evolución que hacemos como personas, desde que somos conscientes de nuestro Yo, representado aquí por el Mago, como de las individualidades masculinas o femeninas con toda su carga de misterio ( la Suma Sacerdotisa ), para luego enfrentar las figuras materna y paterna, representadas aquí por la Emperatriz y el Emperador respectivamente. Nuestro primer encuentro con los valores de la sociedad viene de la mano del Sumo Sacerdote, que curiosamente a pesar de tener una identificación con el mundo espiritual, toma el rol de intermediario y depósito de los valores morales de la sociedad, perdiendo así un poco de su carácter religioso, que por contrapartida experimentamos con mayor profundidad en la Sacerdotisa.

Luego de éste encuentro ( que a veces puede convertirse en choque ) tenemos los Enamorados, que significa tanto nuestras experiencias amorosas como el aprender a tomar decisiones por nosotros mismos. El ángel o cupido que aparece en éstas cartas es justamente el primer ser espiritual que aparece en toda la secuencia de los Arcanos Mayores, y el único que aparece en ésta serie. Esto nos recuerda que para muchas personas el éxtasis amoroso es la única experiencia realmente espiritual que llegan a tener en su vida.

La carta que cierra ésta primera línea es el Carro, que nos habla de las victorias ( y por qué no derrotas ) de nuestra vida cotidiana. Estas victorias no tienen por qué ser equivalentes al éxito comercial o en los negocios, si no que nos hablan de un Ego que aparece victorioso como individualidad sobre todos las primeras trabas que se imponen ante el camino hacia la individuación, representadas por las cartas anteriores.

Pero ésta aparente victoria es sólo el comienzo de un camino que debemos seguir explorando al sumergirnos en nuestro mundo interno.