Comenzar, Practicar e Iniciarse

"Me gustaría iniciarme. Podrías mandarme el ritual por favor? Gracias!"

La cita anterior es quizás una de las preguntas más comunes que llega desde ésta página, y una de las más difíciles de contestar. Quizás en base a la experiencia con el catolicismo que la mayoría de los lectores de ésta página tienen, pareciera ser que la creencia general es que la Iniciación es un ritual que se tiene que hacer antes de comenzar cualquier tipo de práctica, una suerte de "bautismo" que anuncia que van a comenzar a practicar la Wicca. La similitud dentro del idioma entre "comenzar" e "iniciar" no ayuda.

Ésto no es así. Según la RAE, un "iniciado" es

1. adj. Dicho de una persona: Que comparte el conocimiento de algo reservado a un grupo limitado.
2. m. Miembro de una sociedad secreta.

Y éste es el significado real de la palabra, no tiene nada que ver con un sinónimo de "comenzar". Nótese que la definición indica que hay un cierto conocimiento que la persona ya ha adquirido, combinado con (o alternativamente) la pertenencia a un grupo.

La Wicca es una religión mistérica e iniciática (en el sentido mencionado anteriormente), y como tal, las Iniciaciones (tres grados o más, dependiendo de las Escuelas) se dan a determinados puntos dentro de la pertenencia de un miembro a un determinado coven. Esto no siempre fue así, y hay sugerencias de que en un principio, tanto Gardner como Sanders solían "acelerar" los diversos grados de Iniciaciones para acelerar la difusión de las creencias. Sin embargo, hoy en día casi cualquier coven Alejandrino o Gardneriano somete a los estudiantes a un período de estudio y evaluación previo, período que dura tradicionalmente un año y un día.

La Iniciación es un ritual que realiza un Sumo Sacerdote o Suma Sacerdotisa dentro de un Coven, e indica que un aspirante ha alcanzado cierto nivel de Conocimiento. Las Iniciaciones en covens Gardnerianos o Alejandrinos las da la Suma Sacerdotisa para aspirantes varones, y el Sumo Sacerdote para aspirantes mujeres. Entre Gardnerianos o Alejandrinos no existe la Iniciación en Solitario.

Es importante tambien el tener en cuenta que tradicionalmente, no sólo la Iniciación se otorga luego de que el aspirante ha celebrado una "Rueda del Año" entera, sino que una vez obtenido el Primer Grado se espera que el Iniciado pueda actuar como su propio Sacerdote o Sacerdotisa. Es decir, debe tener el conocimiento necesario para poder obrar como tal antes de iniciarse. Por consiguiente:

Posteriormente, si el ahora Iniciado lo desea y su Sumo Sacerdote y Sacerdotisa consideran que está preparado, podrá continuar sus estudios para recibir el Segundo y Tercer Grado. A grandes rasgos, el Segundo Grado se otorga cuando el candidato es capaz de tomar el papel de Sumo Sacerdote o Sacerdotisa, ayudando además con la enseñanza de miembros nuevos. El Tercer Grado se otorga cuando el candidato tiene el conocimiento suficiente como para expandirse y crear y dirigir su propio coven, con todas las responsabilidades que el soporte, mantenimiento y liderazgo de una unidad religiosa conlleva.

Es posible encontrar copias de rituales de Iniciación en línea, pero en general no van a hacer demasiado sentido fuera del entorno en el que fueron creados. Podemos realizar uno de éstos rituales de Iniciación al pie de la letra, pero si no tenemos el conocimiento, ni la familiaridad de trato con la Divinidad que se obtiene por medio de la práctica, el ritual en sí no va a obtener ningún resultado: no vamos a adquirir éste conocimiento que necesitamos por arte de magia. La única forma, por tanto, es aprendiendo, practicando, y cimentando nuestra relación con los Dioses, ya que éstos serán quienes nos otorguen la Iniciación definitiva.