La Anciana: Preparándonos para lo inevitable

Si la Doncella nos habla de comienzos, y la Madre de madurez, la Anciana nos hace pensar en finales. Este es quizás el aspecto menos comprendido de la Diosa Triple, uno que suele causar miedo ya que nos lleva inevitablemente a contemplar la muerte.

La Anciana fue reverenciada en las antiguas culturas como regente del inframundo, visto en ésas épocas como un lugar de descanso de las almas entre encarnación y encarnación, antes de volver al plano terrestre. Las asociaciones posteriores que se le dieron a éste lugar con el infierno de las religiones reveladas es la causa de que las representaciones de éste aspecto de la Diosa se hayan equiparado con algo maligno o demónico, obviando el hecho de que todos debemos morir así como nacemos, y la función de ésta Diosa era en general acompañarnos durante la última etapa de nuestra vida, preparándonos para el gran salto, rigiendo luego sobre las almas de los muertos mientras esperan el renacimiento.

Como en los casos anteriores, hay ejemplos a nivel mundial de éste aspecto de la Diosa. Algunos de los cuales enumero a continuación:

Todas éstas representaciones, excepto quizás la de Nephthys, invocan un aspecto oscuro y poco agradable de la Diosa, lo que en psicología analítica se denomina el arquetipo de la Madre Terrible. Un ejemplo claro de ésto lo podemos ver en una famosa representación de la diosa Kali Ma, que la muestra copulando con su consorte Shiva, con la vulva dentada y alimentándose de sus entrañas. A primera vista, una imagen casi repulsiva; no así desde el punto de vista simbólico. Podemos verlo como un recordatorio de que la vida necesita alimentarse de la vida para subsistir, y una representación de los aspectos de creadora-preservadora-destructora de la Diosa.

Los paganos vemos a la vida como un ciclo en etreno fluir. El contemplar ésta faceta oscura de la Diosa nos enseña que así como todo en la naturaleza se mueve en ciclos, nosotros también debemos hacerlo, aceptando la muerte como un pasaje a otro estado, tan válido y parte de la vida como el propio nacimiento.

Símbolo de la Diosa

La Anciana se asocia con la luna menguante, y los colores negro, azul profundo y el violeta más oscuro. La estación del año que le corresponde es el Invierno, y sus animales usuales son el búho, lobo o cuervo. El festival que le corresponde es obviamente el de los muertos, Samhain.

Debemos invocar éste aspecto de la Diosa cuando debamos lidiar con relaciones afectivas o laborales que se terminan, menopausia, descanso y calma antes de encarar nuevos planes, muertes, retribución de abusos, protección más fuerte de la usual a nivel físico y psíquico, y si deseamos desarrollar comunicación con espíritus-guía.

Elija cuál aspecto desea descubrir.

::doncella::  ::madre::  ::anciana::