María

Su nombre significa "gorda", "la bien criada" o "princesa". (hay muchas etimologías distintas)

Algunas historias, sobre todo en los “Apócrifos” la hacen familia de la dinastía reinante en Judea, por ejemplo el Protoevangelio de Santiago 1:1:

"Había un hombre, rico en exceso, llamado Joaquín..."

y vemos a Ana, la madre de María, a la que una criada le aconseja ponerse la diadema real que posee (id. II,12)

Según la teoría de Ambelain, María podría ser una princesa o por lo menos una mujer de alto rango casada con Judas de Gamala, jefe de los zelotes que con motivo del censo de Quirino desencadenó una sublevación de los judíos. Por sus dotes guerreras fue llamado “Heroe de Dios” es decir Gabriel, y curiosamente el angel que anunció a María su embarazo también lleva ese nombre. Llegó a acuñar moneda propia y organizó a Israel con un sistema casi republicano, donde Dios sería el único rey. Perseguidos sus seguidores y sus descendientes, los “siete truenos” equivaldrían a Jesús y sus hermanos y Simón. Barjona no se traduciría por Simón-Bar-Joná, es decir Simón hijo de Jonás, sino que Barjona significaría en arameo “proscrito” o “fuera de la ley”.

Jesús sería su hijo priomogénito y sus hermanos Santiago, Simón, etc. hijos de Judas de Gamala y de un segundo matrimonio con el Zebedeo, este segundo matrimonio se habría celebrado por presiones de la facción zelote para ocultar a la gente, y sobre todo a los romanos, los descendientes de la casa de David. Todo ello supondría que María , la madre de Jesús, María de Magdala, y María la madre de los hijos de Zebedeo sería en realidad una misma mujer, que la habrían camuflado con una mala traducción del primitivo texto griego , donde quitando el nombre de María quedaría “María madre de Jesús y de los hijos del Zebedeo”

Difícil de aclarar la verdad por cuanto la Iglesia se ha encargado de la destrucción de todas las pruebas que pudiera haber sobre los momentos mas interesantes de la vida de Jesús. Tanto en Suetonio como en Tácito faltan los libros correspondientes a los años claves y el papa Gregorio Magno por si fuera poco, ordenó quemar todo el archivo del Imperio Romano.

Algo apunta el Nuevo Testamento al decir que Juan llevaba los símbolos del pontífice hebreo. y quizás ayudara a comprender las repentinas huidas de Jesús (Juan VI, 15) y sus respuestas ambiguas , por ejemplo sobre “Dad al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios” (Mateo 22:17-21)

A lo largo de los evangelios se encuentran muchas palabras susceptibles de traducciones diversas, si la palabra aramea “heresh” por un lado significa carpintero, también significa “mago” y si Jesús anuncia la venida de un “consolador” en Juan, 14:16, y en Juan 16:7, convendría aclarar que el nombre de Menahem, jefe de la rebelión judía en las fechas que ardió Roma, significa consolador y que, cosa curiosa:

"Había en la iglesia de Antioquía profetas y doctores: Bernabé y Simón, llamado Niger, Lucio de Cirene, y Menahem, hermano de leche del tetrarca Herodes y de Saulo" (Hechos de los Apóstoles, 13:1)

Nos encontramos repetidas veces con pistas que nos llevan a una posible realeza mas cercana en el tiempo que la de David.

De cualquiera de las maneras, la falta de documentación nos obligará a centrar nuestro comentario a lo que dicen sus datos "oficiales".

Es incomprensible la imagen que los evangelios dan de María yendo desde Galilea, atravesando la frontera siempre peligrosa, hasta Judea para ver a su prima Isabel, (Lucas 1:39-56) no se menciona que María fuera acompañada y los caminos en la antigüedad no eran seguros. Viaje del que María vuelve con el conocimiento de que está preñada.

Según la Ley judía el matrimonio no consumado quedaba deshecho en quince días, no hubieran confiado una jovencita a un viejo como José. De todas las maneras la Iglesia se cura en salud y no hace cuestión de fe ni ni su edad ni el nombre de los padres de María.

Tampoco se conocía la bondad de José, o en todo caso solo la conocía dios, porque cuando se trata de sacar a María del templo antes de que tuviera la menstruación para que no lo contaminara -la menstruación se consideraba como una impureza- la solución buscada fue una especie de sorteo según vemos en gran número de evangelios apócrifos, entre ellos el Protoevangelio de Santiago, las versiones copta y árabe de la Historia de José el carpintero, del evangelio del Pseudo Mateo, el evangelio de la Natividad de María, el evangelio Armenio de la Infancia, etc. En todos ellos, según pequeñas variantes, tras un anuncio público a través de heraldos o pregoneros, concurren todos los varones de la casa de Judá, y con unas tablillas que entregan al sumo sacerdote esperan algún signo de aprobación por parte de Jahveh, este se produce por una paloma que saliendo de la tablilla se posa en el hombro de José. La edad de María en ese momento oscila entre los doce y los quince años, según versiones.

Los primeros padres de la Iglesia reconocen que Jesús tenía hermanos, al igual que algunas iglesias cristianas actuales, aunque no la católica.

Los evangelios reflejan en el mal trato dado por Jesús a su madre en casi todas las ocasiones. Está quizás justificado por la despreocupación de María que incluso llega a olvidar la anunciación:

Ella alzó los ojos al cielo y dijo: “¿Quien soy yo, Señor, para que todas las naciones de la Tierra un día me bendigan?...” Porque María había olvidado los misterios que le había revelado el arcángel Gabriel... (Protoevangelio de Santiago 12:2)

Además deberíamos decir algunas cosas sobre la pretendida virginidad de María, aparte de que son muchos los dioses nacidos de madre virgen, Vishnú, Osiris, Attis, Adonis, Zagreus, Tamuz, etc. etc.

Fu-Pao concibió por obra y gracia de una nube milagrosa y nació Hong-ti, También Lui-tzu quedó preñada por obra de una estrella, y Hu-su fue madre de Fo-hi tras una gestación de 12 años provocada por el arco iris que la cubrió mientras paseaba por la orilla de un rio. Y entre los personajes mas cercanos históricamente a nosotros Platón y Pitágoras también fueron nacidos de una virgen. Y Augusto, cuya madre tuvo un embarazo milagroso porque Apolo se unió a ella bajo forma de una serpiente, según cuenta Suetonio.

En el caso concreto de María parece ser que se apoya en un error de traducción de la llamada Biblia de los Setenta y que luego arrastraron los cristianos al componer los evangelios:

El texto hebreo no utiliza “bethulah” (virgen) sino ”halamah” que significa mujer joven, por lo que la traducción griega en que se basan los cristianos debería decir “neanis” en vez de “partenos”. Un error así se podría tener también al traducir del alemán al español “jungfrau” que significa también simultaneamente virgen y mujer joven, y se habría aprovechado el versículo de Isaías (7:14) para contrarrestar la mala fama de María.

La credulidad de la gente respecto a los nacimientos milagrosos permitió que en tiempos de Tiberio, sucediera lo que vamos a narrar:

Un rico caballero llamado Decio Mundo, locamente enamorado de una tal Paulina, dama de singular belleza pero muy honesta, intentó conseguir sus favores ofreciéndole una gran cantidad de dinero. Fue rechazado por la bella señora muy indignada, pero el caballero no se arredró por ello y a través de una doncella de la señora supo que era muy devota y de acuerdo con la doncella preparó sus planes.

Sigamos con la historia tal como nos la cuenta Flavio Josefo:

"Esta dama se hallaba encantada y se vanagloriaba ante sus amigas del honor que Anubis le estaba confiriendo. También le dijo a su esposo que Anubis la había invitado a cenar y a cohabitar con él. El esposo gustosamente consintió, conociendo la virtud de su esposa. Por consiguiente, acudió al templo, y después de haber cenado, habiendo llegado la hora de acostarse, el sacerdote apagó todas las luces y cerró la puerta. Mundo, que se hallaba escondido en el templo, se le acercó y no esperó la invitación. Realizó su deseo con ella durante toda la noche, pues ella estaba en la idea de que él era un dios. Habiendo saciado sus deseos, partió por la mañana, antes de que los sacerdotes entraran en el templo, y Paulina regresó a su esposo, informándole que, el dios Anubis había estado con ella, y también jactándose de ello con sus amigas,"

El caballero era algo parlanchín y le reprochó a la señora el que no hubiese querido acostarse con ella por tanto dinero y que luego con la cuarta parte del dinero ofrecido había comprado el favor de los sacerdotes y ella se había acostado gratis con él.

La señora muy molesta, sintiéndose engañada acudió al emperador Tiberio que ordenó que los sacerdotes fueran crucificados, el templo destruido y Mundo desterrado.

Esta historia debería hacernos reflexionar algo, pero volvamos a la historia de María.

Es evidente el desprecio con que Jesús trata a María en repetidas ocasiones:

"Vinieron su madre y sus hermanos, y desde fuera le mandaron llamar. Estaba la muchedumbre sentada en torno de El y le dijeron: Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan. El respondió: ¿Quien es mi madre y mis hermanos? Y echando una mirada sobre los que estaban sentados en derredor suyo, dijo: Quien hiciere la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre." (Marcos 3:31-35)

"Vino su madre con sus hermanos y no lograron acercarse a El a causa de la muchedumbre y le comunicaron: Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y desean verte. El contestó diciéndoles: mi madre y mis hermanos son estos, los que oyen la palabra de Dios y la ponen por obra." (Lucas 8:19-21)

la respuesta está clara: su madre y sus hermanos no hacen la voluntad de Dios. Esto podría ser un error de los copistas pero son muchas las ocasiones en que María es tratada de forma poco amable:

"Al tercer día hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también Jesús con sus discípulos a la boda. No tenían vino, porque el vino de la boda se había acabado. En esto dijo la madre de Jesús a este: No tienen vino. Díjole Jesús: Mujer, ¿que nos va a mi y a ti? No es aun llegada mi hora" (Juan 2:1-5)

No es ciertamente una respuesta propia de un hijo amante. Como tampoco lo es en este otro pasaje:

"Mientras decía estas cosas, levantó una la voz una mujer de entre la muchedumbre y dijo: Dichoso el seno que te llevó y los pechos que mamaste. Pero El dijo: Más bien dichosos los que oyen la palabra de de Dios y la cumplen" (Lucas 11:27-28)

Son demasiadas las muestras de ese despego hacia María para no resultar algo sospechosas. ¿En que no había cumplido María? Quizás la explicación está en Celso, este escritor de la antigüedad cuya obra se ha perdido pero que casi se puede reconstruir por la refutación de Orígenes, decía que Jesús era hijo de un legionario romano llamado Pantera. El interés de la Iglesia en la divinización de María puede tratar de encubrir algún posible desliz cuya huella encontramos en el Nuevo Testamento:

"...Jesús les dijo: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero ahora buscáis quitarme la vida, a mi, un hombre que os ha hablado la verdad, que oyó de Dios; eso Abraham no lo hizo. Vosotros haceis la obra de vuestro padre. Dijéronle ellos: Nosotros no somos hijos de fornicación; tenemos por padre a Dios." (Juan 8:39-41)

en lo cual hay una velada insinuación a que Jesús si que era hijo de la fornicación. Tanto los evangelios canónicos como los apócrifos insisten repetidas veces en las dudas de José respecto del embarazo de María.

Para colmo, y que la gente tuviera mas problemas para entender todo ese galimatias, María no solamente quedo preñada sin conocer varón sino que además también en el caso de su nacimiento hubo otro pequeño milagro: María fue concebida sin mancha, es decir sin pecado original. Esto lo decidieron los franciscanos (Duns Scoto) en contra de la opinión de los dominicos (Sto. Tomás) en el siglo XII. La historia tiene su intríngulis pues los dominicos para salirse con la suya, cogieron a un joven con las facultades mentales algo mermadas haciendo que se le apareciera la virgen. La superchería fue descubierta y cuatro dominicos fueron condenados a la hoguera en 1509. Antes se había utilizado a Sta. Catalina de Siena, a quien también se apareció la virgen diciéndole que había nacido “con mancha”. Pero los franciscanos habían tenido en 1375 a Sta. Brígida a la que la virgen le reveló que había nacido exenta de pecado.

Ya no solo tenemos el milagro de la concepción de Jesús sino que el siglo pasado, en el año 1854, el papa se descolgó con el Dogma de la Inmaculada Concepción de María.

Contra la opinión actual de la Iglesia Católica de que María murió virgen, podemos asegurar que los primeros cristianos no eran de esa opinión, Tertuliano nos dice en su “Apología contra los gentiles”:

"El hijo de Dios nació de una madre limpia y pura, que no conoció varón, aunque tuvo aquellas sombras de casada."

Veamos ahora como explica Erich Fromm la evolución que la idea de María tuvo entre los cristianos:

"...Bajo la capa del Dios paternal de los judíos, que había logrado triunfar en la lucha con las divinidades maternas del Cercano Oriente, la figura divina de la Gran Madre emerge otra vez, y se convierte en la figura dominante del cristianismo medieval.

El significado que la divinidad materna tuvo para el cristianismo católico, a partir de la cuarta centuria, se pone de manifiesto, primero, en el papel que la Iglesia como tal comienza a desempeñar; y segundo, en el culto a María. Se ha demostrado que al cristianismo primitivo le era bastante ajena la idea de una iglesia. Sólo en el curso del desarrollo histórico asume la iglesia una organización jerárquica; la iglesia misma se convierte en una institución sagrada y en algo más que meramente la suma de sus miembros. La iglesia es la mediadora de la salvación, los creyentes son sus hijos, es la Gran Madre sólo a través de la cual se puede alcanzar seguridad y bendición.

Igualmente reveladora es la restauración de la figura de la divinidad materna en el culto de María. María representa esa divinidad materna que se independiza al separarse del dios padre. En ella se experimentaban ahora consciente y claramente y se representaban simbólicamente las cualidades maternales, que siempre habían sido insconcientemente una parte de Dios Padre.

En los relatos del Nuevo Testamento, María no es de ningún modo elevada mas allá de la esfera de la humanidad ordinaria. Con el desarrollo de la cristología, las ideas acerca de María adquirieron una prominencia cada vez mayor. Cuanto mas la figura del Jesús histórico y humano retrocedía en favor del preexistente Hijo de Dios, tanto mas se deificaba a María, Si bien, de acuerdo con el Nuevo Testamento, en su matrimonio con José, María siguió teniendo hijos, Epifanio rechaza esta opinión tratándola como herética y frívola. En la controversia nestoriana se llegó en 431 a la decisión, contra Nestorio, de que María no sólo era la madre de Cristo sino también la madre de Dios, y a la terminación de la cuarta centuria surgió un culto de María y los hombres le elevaban oraciones. Aproximadamente en la misma época la representación de María en las artes plásticas comenzó a desempeñar un papel importante y cada vez mayor. Las centurias siguientes asignaron cada vez mas importancia a la madre de Dios, y su adoración se hizo mas exuberante y mas general. Se le erigieron altares y sus cuadros eran exhibidos en todas partes. De receptora de gracia se convirtió en dispensadora de gracia. María con el niño Jesús pasó a ser el símbolo de medioevo católico"

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