Afirma que la historia es un progreso necesario y continuo, que está regido por una ley general que determina la sucesión de épocas, que descansa sobre un sistema de creencias bien establecido.
El cambio social del cual nos habla Saint Simon, es un cambio determinado ya de antemano por una ley natural, que se deviene de una u otra manera, siguiendo todo un ordenado proceso previo.
Al cambio social lo estudia bajo el nombre de "dinámica social", ciencia que estudiaría a las leyes de la sucesión de los fenómenos sociales.
Así como su maestro estableció en su teoría el cambio a través de dos tipos de sociedades (la orgánica y la crítica), Comte hace lo mismo, pero añadiendo su toque particular, inserta uno más.
De esta manera, el cambio también en él se vuelve obligatorio y natural (lineal temporalmente), regido por una ley que obliga a pasar ordenadamente del estadio teológico, al metafísico y por último al positivo, siendo este tercero, la mayor perfección a la que se pueda aspirar, en el cual reinará el conocimiento científico, y entre todas las ciencias, será la sociología la más importante.
A esta hipótesis la llamó "teoría del progreso natural de la sociedad humana", y se propuso dejar bien en claro que el cambio afectaba a los individuos, pero que estos de ninguna manera podrían alterarlo profundamente, ya que el hombre podría influir solamente en la intensidad, más no en la naturaleza ni en el origen del mismo.
De este pensador todos conocemos sin duda su darwinismo social, el cual es una desviación de aquella ley de la "selección natural" propuesta por Darwin, ya que éste jamás osó llevarla al campo social. Menciono esto porque tanto este famoso biólogo como Spencer, usaron el término "evolución" para referirse a los cambios en sus respectivas áreas.
La evolución spenceriana se caracteriza por el paso de lo simple a lo complejo, y se realiza en función a 4 factores que son: la integración, heterogeneidad, definición y coherencia. A medida que estos factores van aumentando gradualmente, se produce el cambio de las sociedades (de las militares a las industrializadas).
A diferencia de Comte, este proceso no tenía porque ser lineal, de manera que se podían suceder retrocesos y estancamientos en el camino evolutivo.
El cambio social de Marx es la revolución, mediante la cual "el potencial humano pudiera expresarse adecuadamente"9.
De hecho, toda su teoría está articulada con este fin último, el de demostrar al hombre que puede y debe alterar la estructura social imperante bajo el capitalismo, y llegar a desarrollarse plenamente, recuperando su humanidad perdida.
El ser humano debe transformar su naturaleza (que le fue robada con el advenimiento del régimen imperante), y para ello debe utilizar la "praxis", la cual constituye una "postura intelectual crítica que contribuya a la realización de la acción necesaria para revolucionar la sociedad"10. Esta idea es sinónimo también de que no solamente se debe "filosofar" sobre el tan necesario cambio social, sino también realizar acciones concretas en la lucha del hombre por su "emancipación".