Comprendiendo a los Dioses

Uno de los principales problemas con que nos enfrentamos al estudiar las culturas de Mesoamérica, es comprender el papel funcional de los dioses y las características que les corresponden como entidades divinas. Por esto, es importante conocer cuales eran los papeles que podían desarrollar las divinidades para comprender la gama tan diversa de dioses que encontramos en las religiones mesoamericanas.

Lo primordial al comenzar el estudio, es saber que existen dos clases de sustancia en el cosmos, una era ligera e imperceptible para los hombres y otra consistía en la pesada y perceptible, los dioses están constituidos por la sustancia ligera, de ahí, que fueran imperceptibles a los ojos humanos.

Al igual que los hombres, los dioses son poseedores de razón, pasiones, voluntad y una facultad de comunicación entre ellos mismos e incluso con el hombre, es por este medio como el hombre los conoce. Los dioses también morían, pero a diferencia de los hombres, su muerte es significativa de la sujeción a los ciclos vida-muerte, en otras palabras, los ciclos de "aparición" y "desaparición" sucesivos en el mundo terrestre y la muerte de los dioses no significa el aniquilamiento de los mismos, por tanto, en su esencia son inmortales.

Son diferentes y diversos entre sí, así como en el mundo terrestre existen diversidades, los dioses serán los creadores y regentes de dichas diversidades y le darán sentido al ser y al devenir cósmico. Su voluntad puede ser enfocada tanto en la materia ligera como en la pesada, son creadores de todos los bienes y de todos los males.

Abarcan todo el cosmos, no solo habitan sus moradas exclusivas, si no que con frecuencia están en el mundo de los hombres, también pueden trasladarse a través del espacio y del tiempo. Podían disponer y poseer transitoriamente o definitivamente a cualquier ser terrestre, incluyendo al hombre.

Así como son diversos los dioses de acuerdo a la diversidad del mundo, sus poderes son delimitados en cuestión de sus ámbitos de dominio, la intensidad de estos poderes era variable en relación a las circunstancias particulares de un momento dado. Son pues, regidos por el cosmos, por lo cual sus acciones son limitadas y sujetas a la regularidad cósmica, esta regularidad determina la oportunidades de acción y ejercicio de sus poderes.

Tenían avidez y apetencias por los bienes terrenales y son proclives a la adoración de los hombres. Así mismo, son vulnerables al tiempo pero de esta forma: en sus moradas divinas son inmunes al envejecimiento, pero cuando se encontraban en el mundo del hombre para causar los ciclos temporales, quedaban sujetos a ellos. Esta vulnerabilidad es la que obligaba al hombre a nutrirlos mediante las ofrendas y cada dios se nutría de diferentes formas según su esencia, pero básicamente era la sangre (dadora de vida) el mejor nutriente.

Son divisibles, como son sustancia, esta puede dividirse permitiendo su ubicuidad y de la misma manera que eran capaces de dividirse, eran capaces de reincorporarse. Por esto, también son capaces de separarse en sus diferentes aspectos (fisibles), por ejemplo, dividirse en su aspecto femenino y masculino o descomponerse en varias personalidades divinas distintas. También sucedía lo contrario, dos o más dioses podían formar una sola divinidad con personalidad y atributos compuestos (fusibles), es por esta última cualidad que se culmina en la integración del Dios Supremo (suma de todos los dioses o generador de todos los dioses).

Estas son pues las características que poseen los dioses, ahora veamos que funciones desempeñan en el cosmos:

Como integradores del cosmos, en un principio, todos los dioses derivaron de la Divinidad Suprema, representada por la Pareja Divina. Al existir los dioses, serán los responsables de crear los componentes cósmicos para formar la gran maquinaria universal.

No solo serán los creadores del cosmos, si no que son la parte misma personificada, así vemos que cada dios es una pieza, cumpliendo funciones de pisos celestiales, astros, elementos de la naturaleza, meteoros, columnas sustentables del cielo etc, y por lo tanto, son los regentes de cada una de estas manifestaciones y los guardianes de la sacralidad e integridad de éstos.

Los movimientos y fenómenos de las fuerzas naturales, era concebido como las luchas personales de los dioses y por estas luchas se iban desgastando paulatinamente, por lo que son causantes de la alternancia de poderes regentes en cada tiempo, o mejor entendido, esto daba lugar a los ciclos del tiempo. Son también el tiempo en sí, ellos serán los días, trecenas, veintenas, años, siglos, milenios.

Otra de sus funciones era la de creadores de vida, cada clase de criatura le debía su origen a la intervención de alguna divinidad, son la esencia o "corazón" de cada una, su alma y característica de clase (teyolía).

Generan la vida y la muerte, son propietarios de la fecundidad, de la nutrición, de la enfermedad, del crecimiento, del nacimiento y la maduración de cada individuo y esto les permitía regir sobre los destinos de cada uno, con un delegado en el mundo del hombre, el Sol.

Al ser creadores del hombre, serán también su patrono, cada grupo humano había sido formado por un dios en particular en una aventura mítica, el patrono les otorgará su esencia corazón-alma, son los guías de cada grupo y les otorgan tierras prometidas marcando el sitio por un milagro, luego los protegía y vigilaba la moral de los individuos. Podían tomar posesión de los seres humanos en cualquier momento según su voluntad y castigaban o premiaban la conducta humana.

Pero la máxima posesión divina era la muerte, el dios tomaba servidores para el otro mundo, con tareas y encomiendas del dios muy específicas según el ámbito de regencia del dios.

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