Crítica de Nozick y la ética liberal (Invitación a los liberales a unirse a la causa de los desposeídos)
DICEN LOS PROFESORES DE LIBERALISMO (Ama-yi "El filo cortante de la igualdad" Mayo de 1996 #9)
¿Podría exigírsele a Pavarotti que pagara clases de canto a todos los habitantes de la tierra para que todos cantaran igual que él? ¿Podría el novio rechazado exigir al novio aceptado el pago de una operación de cirugía plástica para ser igual de atractivo?
Hay un tema, como quizá ningún otro, para caminar sobre el filo de un cuchillo. Un tema que, como muy pocos, sirve para crear controversias, posiciones polarizadas y hasta enemistades. Es el tema de la igualdad. Sus variaciones son ilimitadas. Hay quienes piden la igualdad de ingresos, o de posesiones, o de derechos, o de oportunidad, o de todo eso y más. Una de las posiciones más moderadas es la solicitud de igualdad de oportunidad, que no por eso deja de ser de controversia.
Robert Nozick escribió Anarchy, State and Utopia, Basic Books, New York, 1974. La tesis del libro es muy directa: un gobierno que va más allá de la protección de los ciudadanos contra el robo, el fraude, la violencia y el incumplimiento de los contratos, es un gobierno que viola los derechos de las personas. La idea de Nozick sobre la igualdad de oportunidad es, por tanto, un punto de vista que defiende los derechos individuales de las personas.
COMENTARIO DEL ANARQUISTA
Los liberales parecen creer que es evidente en sí mismo que toda persona tiene ciertos "derechos" por el solo hecho de haber nacido. Tales son: el derecho a la vida y -como corolarios de éste- los derechos a la libertad y a la propiedad (de lo que hayan ganado mediante su esfuerzo personal, o lo hayan comprado a, o les haya sido regalado por, su dueño legítimo). Por mi parte soy agnóstico y no creo que eso sea tan "evidente en sí mismo". A Augusto Comte le parecía también evidente en sí mismo que las personas, por el solo hecho de nacer y vivir en una sociedad, tienen NO derechos, sino SÓLO DEBERES --deberes para su prójimo. Después de todo, si las personas pueden vivir, estar saludables, adquirir conocimientos, trabajar y prosperar es sólo porque viven en una sociedad que cuenta ya con los medios materiales y la estructura necesaria para que los individuos vivan sanos, se eduquen, encuentren trabajo y puedan prosperar. Y agregaba Comte: si un individuo pudiera pagar a la sociedad TODO LO QUE ÉSTA HA HECHO POR ÉL, sólo así ese individuo podría empezar a reclamar sus "derechos". Pero mientras eso no ocurra, el individuo está "endeudado de por vida" con esa sociedad. Y como no existen los individuos "autosuficientes" (muy a pesar de lo que digan los admiradores de Nietzsche, Ayn Rand o La Vey), y como además la sociedad no es otra cosa que esos millones de personas, vivas o muertas, que han construido TODO, absolutamente todo lo que permite al individuo vivir razonablemente bien, resulta pues que ese individuo está obligado moralmente a servir a la sociedad, i.e., a sus prójimos.
Así pues, no es tan "evidente" o axiomático el dogma de los liberales: también, con buenas razones, alguien podría sostener el dogma opuesto, el de Comte. Por mi parte, como anarquista, rechazo ambas cosas, "derechos" y "deberes". No existe nada de eso; no son más que cuentos y mitos morales que los liberales como Nozick o los socialistas como Comte quieren hacernos pasar como "verdades evidentes".
DICEN LOS PROFESORES DE LIBERALISMO (ibidem)
El primer punto de Nozick es establecer que sólo hay dos maneras de llegar a la igualdad de oportunidad. La primera manera es empeorar la situación de aquellas personas que están en una mejor posición. La segunda es mejorar la situación de los que se encuentran menos favorecidos. Pero, ¿cómo hacer que mejore la situación de los menos favorecidos? Nozick dice que hay dos modos. El primero es quitar propiedades a los más favorecidos y usarlas en la mejora de los menos favorecidos. ¡El segundo es acudir a la magia! Por tanto, hasta este punto, debe concluirse que no hay manera de ayudar a los que tienen menos oportunidades que afectando a quienes tienen más oportunidades.
A continuación, Nozick comenta sobre la comparación entre la desigualdad de oportunidades y una carrera. Se dice que en una carrera sería injusto que unos participantes arrancaran de puntos más cercanos a la meta que otros. La comparación es falsa dice Nozick. La vida no es una carrera en la que se gana un premio. En la vida real las personas, por separado, realizan intercambios. Dan cosas de su propiedad a cambio de cosas propiedad de otros. A la persona que hace un intercambio le preocupa lo que se obtiene a cambio y no la situación bajo la que se produjo el bien intercambiado.
COMENTARIO DEL ANARQUISTA
Aquí tenemos más moralina liberal. Algo así como el Undécimo Mandamiento: "No te importará el pasado".
Según los liberales, "la vida real" no es el pasado, sino el mercado, el intercambio de bienes y servicios que se realiza HOY. No interesa lo que ocurrió ayer y mucho menos lo que ocurrió anteayer o hace dos siglos. Si ud, por ejemplo, es dueño de 1000 hectáreas de terreno cultivable, no interesa para nada cómo logró ud adquirir esas hectáreas. Pudo matar a 100 indios y quedarse con sus tierras, o pudo traer esclavos africanos y ponerlos a trabajar sin sueldo, o pudo comprarlas a campesinos muertos de hambre a precios irrisoriosos, o pudo asociarse con algún político poderoso y hacer que los soldados y policías mataran o echaran del lugar a esos campesinos para luego ud tomar posesión de las tierras muy tranquilamente, o sencillamente pudo heredar esas 1000 hectáreas de su tatarabuelo, el cual hizo el trabajo sucio hace 150 años. NADA DE ESO IMPORTA HOY. Ud produce algodón hoy, lo vende y alguien se lo compra. Todo es muy limpio y muy legal HOY. ("Para evitar remordimientos, nada mejor que prescindir del pasado" --J.Porfirio Miranda, teólogo de la liberación).
Ahora bien, lo que dice Nozick es totalmente cierto: al comprador de su algodón no le importa nada, salvo el precio al que ud le venda. Descripción muy exacta de la "vida real".
El problema con los liberales es que no se limitan a describir. También PRESCRIBEN. No sólo dicen "Así es". También dicen "El pasado no importa, lo que sucede hoy es LO QUE DEBE SER" (claro que no lo dicen tan abierta y explícitamente -pues serían acusados de "moralistas" o "metafísicos" por la comunidad científico positivista-, pero sí lo dicen "entre líneas", como no queriendo, no queriendo...). Y así, como no queriendo, Nozick se atreve a afirmar (ver arriba) "A la persona que hace un intercambio le preocupa lo que se obtiene a cambio y no la situación bajo la que se produjo el bien intercambiado". MORALEJA ENCUBIERTA: "Haz como todo el mundo: compra y vende HOY... y déjate de preocupaciones (i.e., remordimientos) en relación al pasado.... ¡AH! y claro: si vienen hoy los descendientes de esos indios que asesinó tu tatarabuelo, o los nietos de esos esclavos que tenía el viejo, o los de aquellos campesinos que echó el ejército para ayudar al viejo a quedarse con las tierras que más tarde te heredaría.... si viene hoy toda esa gente a quejarse, a reclamarte, a decirte que la sociedad es "injusta" e "inequitativa", que tus posesiones son "ilegítimas" o "inmorales", si vienen a decirte que "les debes", si vienen a recordarte que sus ancestros fueron asesinados, esclavizados u oprimidos, y que a consecuencia de ello todos sus descendientes quedaron en la miseria, sin posibilidades de educarse ni de prosperar, si vienen a decirte que su miseria, analfabetismo e indolencia de HOY es consecuencia de todos aquellos sucesos del PASADO, si vienen a decirte todo eso, y si además vienen acompañados por intelectuales izquierdistas, marxistas, socialistas o anarquistas....NO LES HAGAS CASO. ¿Qué importa el pasado? La vida real es HOY. Y HOY todo es muy limpio y legal. Recuerda: EL LIBERALISMO TE APOYA, Mises, Hayek, Ayn Rand, Popper, Gabriel Boragina y tantos otros DICEN QUE TÚ TIENES LA RAZÓN. ¿A quién demonios le importan HOY Marx, Bakunin y Kropotkin?... No les hagas caso, y si siguen jodiendo, vuelve a echarles encima al ejército y la policía. EL LIBERALISMO TE VUELVE A APOYAR, tú tienes derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a defender lo que has ganado con tu esfuerzo (que, aunque lo hayas heredado, has sabido cuidarlo, administrarlo y trabajarlo)"
DICEN LOS PROFESORES DE LIBERALISMO (ibidem)
Ese comentario sirve para que Nozick plantee la primera de dos preguntas. ¿Acaso no sería mejor y más justo que se seleccionara a la persona menos favorecida para realizar un intercambio? Un intercambio puede dar la apariencia de ser injusto. Una persona intercambia un bien por otro. Esa persona selecciona a otra para realizar un intercambio, por ejemplo, para hacerse de un bien, como un lápiz, o para tener un ingreso, para lo que intercambia su trabajo por un sueldo. Una persona selecciona a otra para la transferencia de bienes. ¿Es injusto que seleccione a una y no a otra que está en una situación menos favorecida que la primera? Después de todo, a esa persona no le importa más que recibir algo a cambio bajo ciertas condiciones y la persona menos favorecida podría dárselo.
Después de esa primera pregunta, Nozick procede a plantear otra. ¿Acaso no puede la persona menos favorecida quejarse con justicia de que la persona más favorecida le impide avanzar por razones de una condición que no merece? Este punto puede ser analizado viendo el proceso de intercambios o transferencias como una situación de competencia. Una persona quiere realizar un intercambio y selecciona a quien según ella está en la situación más favorecida. Si la persona más favorecida que fue seleccionada para el intercambio no existiera, se seleccionaría de todas maneras a la siguiente más favorecida. Puesto de otra manera. Quien está en una situación menos favorecida vería mejorada su situación al no existir la persona más favorecida. Es decir, la persona en situación favorable puede ser vista como un obstáculo en el avance de quienes están en circunstancias menos favorables. Por tanto, la segunda pregunta queda. ¿No puede quejarse el que tiene menos oportunidades de tener un obstáculo en quien tiene más oportunidades para realizar intercambios de bienes?
El siguiente paso de Nozick es acudir a una historia. Una mujer contrae matrimonio. La mujer aceptó a un hombre y rechazó a otro. ¿Puede el hombre rechazado tener una queja válida de injusticia por no haber sido seleccionado para el matrimonio? ¿Puede el hombre rechazado reclamar derechos que le lleven a pedir al hombre seleccionado recursos que le permitan una cirugía plástica que mejore su apariencia física o que le hagan posible estudiar una maestría? ¿Puede el rechazado hacer algo, lo que sea, para igualar su oportunidad de ser seleccionado usando los recursos del casado o de otra persona? La respuesta es un no rotundo. Las diferencias entre las personas son consecuencias acumuladas de sus decisiones sobre sus propiedades y sus personas. El caso puede verse claramente en los bienes de consumo. Un hombre tiene una biblioteca en su casa y otro no. Un niño tiene una piscina en su casa y otro no. Ni el hombre de la biblioteca, ni el niño de la piscina merecen más que otros la biblioteca y la piscina. ¿Debe prohibirse tener piscinas y bibliotecas hasta que todos las puedan tener?
En el razonamiento de Nozick sigue el establecimiento de un hecho real. Dice que hay un problema en el reclamo de derechos a ciertas cosas como la igualdad de oportunidad. El problema es hacer realidad esos derechos. Porque esos derechos no pueden ser realizados sin una estructura de cosas, materiales y acciones sobre las que otras personas tienen derechos. Nadie puede reclamar para sí un derecho que afecta los derechos de los demás. Nadie tiene derecho sobre cosas, derechos, bienes y acciones que son de otro. La solución al problema no está en la afectación de los derechos de otros. La solución está en la cooperación. En llegar a acuerdos voluntarios sobre el uso de las propiedades y los derechos.
La igualdad de oportunidad, entonces, presenta varias facetas. Primero, no hay manera práctica de mejorar la situación de los menos favorecidos que empeorando la de los más favorecidos. Segundo, existe la impresión de que un intercambio de bienes puede ser injusto cuando se selecciona al proveedor en mejor situación y no a otro que está en una peor situación. Tercero, la persona en la situación menos favorable puede reclamar que la persona en una mejor posición es un freno para ella. Cuarto, las personas poseen derechos sobre los que los demás no pueden hacer reclamos. Se darían casos ridículos (no puedo pedirle a Pavarotti que pague mis lecciones de canto para igualarme en oportunidades con él). Quinto, el problema de la igualdad de oportunidad requiere recursos, materiales, acciones y bienes que afectan derechos de terceros. Sexto, la solución es la cooperación entre las personas, el diálogo, el convencimiento, para que quienes se encuentren en situaciones menos favorecidas mejoren. Puesto de otra manera, para ayudar a mejorar las condiciones de otros no pueden afectarse derechos individuales. Debe acudirse al diálogo entre personas para remediar la situación
COMENTARIO DEL ANARQUISTA
Bonito diálogo va a darse entre el campesino miserable y analfabeto y el terrateniente:
--¡Ajá! ¿Conque quieres igualdad de oportunidades? -dice el terrateniente-. Muy bien, pero debes saber que tengo derechos sobre los cuales no puedes reclamar nada. Lo mío es mío, y cualquier otra cosa que exista ya tiene su dueño. Por tanto, como ha demostrado fehacientemente Nozick, no tienes derecho a reclamar nada, pues satisfacerte implicaría afectar los sacrosantos derechos individuales de alguien.
--Pero tengo hambre...
--Es tu problema, compadre. ¿O acaso crees que sólo para darte de comer vamos a afectar derechos individuales?
--Pero es que en el pasado...
--¡No, no, no! Olvidemos el pasado; reconozco que hubo alguna violencia contra los derechos individuales, pero eso ya no importa hoy. BORRÓN Y CUENTA NUEVA, ¿eh? Y mira: ¡hay buenas noticias! Tengo una solución genial: la COOPERACIÓN: tú cooperas trabajando para mí y yo coopero pagándote el salario que marque el mercado de acuerdo no a tus necesidades, sino a tus capacidades. Tú cooperas obedeciéndome y yo coopero dándote las órdenes que más convengan a mis intereses económicos. Tú cooperas aceptando un bajo salario de trabajador manual y yo coopero autoasignándome el alto salario que corresponde al trabajador intelectual que soy. Tú cooperas haciendo tu trabajo y no dándome molestias (como sindicatos o huelgas) y yo coopero embolsándome las utilidades de la empresa...
Los Profesores de Liberalismo no negarán (supongo) que hubo violencia e injusticia en el pasado, y que el Poder y la Propiedad fueron, inicialmente, frutos del pillaje, la conquista, la matanza y el contubernio. Tampoco negarán (supongo) que la actual dicotomía propietarios/desposeídos es efecto (por lo menos en gran parte) de esa violencia del pasado. Ahora bien, RECONOZCO que lo más sabio hoy es "el borrón y cuenta nueva". Ya nada puede hacerse respecto del pasado; lo que pasó, pasó, y ya nada puede hacerse. Sin embargo, mi queja contra los profesores de liberalismo es: que, luego de borrar el pasado, PROCURAN DEJAR TODO TAL Y COMO ESTÁ. Es decir, siempre se ve a estos profesores MUY PREOCUPADOS POR LOS DERECHOS DEL PROPIETARIO, PERO JAMÁS SE LES VE PREOCUPADOS POR LOS DERECHOS DEL DESPOSEÍDO. Pasan el tiempo criticando, con mucho acierto, al estatismo y al socialismo, y mostrando cómo los gobiernos roban a los propietarios vía los impuestos y cómo los obligan injustamente a subsidiar a los desposeídos. Pero de estos últimos nunca se acuerdan, salvo, tal vez, para decirles "Pónganse a trabajar" o "Si no pueden trabajar, entonces no sean envidiosos, confórmense con lo que los propietarios quieran darles voluntariamente". Y de esa manera estos profesores terminan siempre del lado de los propietarios y capitalistas, oponiéndose a las luchas y rebeliones de los desposeídos y a las críticas de los intelectuales izquierdistas.
Lo veo así: si de verdad estos profesores reconocen la violencia del pasado, y si de verdad recomiendan borrón y cuenta nueva, pues entonces hay que hacer borrón y cuenta nueva PERO EN SERIO. Es decir, HAY QUE BORRAR LOS DERECHOS QUE LOS PROPIETARIOS HAYAN OBTENIDO EN EL PASADO VIOLENTO (que los propios profesores reconocen como tal). Y hay que hacer "cuenta nueva" TAMBIÉN EN SERIO: 1) o poniendo en "ceros" los activos que los propietarios hayan adquirido durante el pasado violento, 2) o igualando los activos de propietarios y desposeídos.
Es incongruente y deshonesto que los profesores de liberalismo borren el pasado violento, pero a la vez quieran conservar los derechos y activos que los propietarios adquirieron DURANTE ese pasado violento. Lo congruente y lo honesto sería que esos liberales TOMEN COMO CAUSA PROPIA LA CAUSA DE LOS DESPOSEÍDOS. Hay que seguir defendiendo a los propietarios de los abusos de los gobiernos; pero a la vez hay que defender a los desposeídos de los abusos de los propietarios, sobre todo si éstos adquirieron sus propiedades en el pasado violento. Éstos desposeídos de hoy fueron afectados en sus DERECHOS INDIVIDUALES en el pasado --y no siempre en el pasado remoto, sino muchas veces en el pasado inmediato. Su pobreza (y sus tradicionales acompañantes: la subeducación, la subalimentación. la pereza y la indolencia) no es más que el efecto de ese pasado. No entiendo, pues, cómo es que los liberales -eternos defensores de los derechos individuales- no defiendan a los desposeídos, ni entiendo por qué terminan siempre haciendo carrera como ideólogos de propietarios y del status quo.
Viva la anarquía
POST SCRIPTUM
Bueeeeno, bueeeeeeno, ya sé que no es muy realista ni muy viable eso de "poner en ceros los activos que los propietarios hayan adquirido durante el pasado violento, e igualar los activos de propietarios y desposeídos", pero.......mmmm......... si al menos los profesores liberales se pusieran de vez en cuando del lado de los desposeídos y comenzaran a decirles a los propietarios
---Hey, amigos, fíjense que Santo Tomás, Locke y los Papas se equivocaron: en realidad no existen los "derechos de la persona humana" (son sólo ficciones humanas, mitología heredada del medioevo). Y entonces..... pues fíjense que quizá, después de todo, no es tan malo ni tan metafísicamente pecaminoso eso de pagar impuestos.......aunque, mmmm, ¿qué les parece si en lugar de entregar los impuestos al Estado, que seguramente los despilfarrará o se los robarán los funcionarios, se comprometen ustedes a aportar fondos para la creación de todo tipo de SOCIEDADES MUTUALISTAS o asociaciones de apoyo mutuo entre desposeídos, administradas y dirigidas por ellos mismos? ¿Eh, qué les parece? Escojan: eso......o el Estado socialdemócrata con todos sus burócratas y parásitos.
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