Las Tres Leyes de la Robótica... Humana
1- Un robot de carne, hueso y conciencia SÍ puede dañar a otro robot de carne, hueso y conciencia si está programado para ello (por su genética y su medio).
2- Un robot de carne, hueso y conciencia no tiene más alternativa que someterse a la fatalidad de la física newtoniana, excepto cuando tales fatalidades entran en conflicto con la física cuántica, en cuyo caso se somete al azar.
3- Un robot de carne, hueso y conciencia no tiene más alternativa que someterse a sus propios instintos (i.e., al programa que le impuso la naturaleza) y proteger su propia existencia, excepto cuando las calamidades de la vida o las enseñanzas religiosas e ideológicas reprograman su conciencia en sentido contrario, en cuyo caso está dispuesto a morir por banderas, clubes deportivos, reyes, reliquias, dinero, dioses, partidos políticos, hijos, ideas, paisanos, clases sociales, cruces de todo tipo, baphomets, etcétera, etcétera, etcétera.
Volver
|