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Sinaí: Península desértica situada al nordeste de Egipto, en el extremo septentrional del mar Rojo. Está separada del continente africano por el golfo de Suez (un brazo del mar Rojo) y el canal de Suez. Al este, la península limita con la península Arábiga, de la que está en parte separada por el golfo de Aqaba, otro entrante del mar Rojo. El extremo septentrional de la península, que alcanza unos 225 km de longitud, es contiguo al mar Mediterráneo. En general la península del Sinaí se considera parte del continente asiático. Un llano desierto ocupa la mayor parte de la zona septentrional de la península; la región meridional está atravesada por varias cordilleras, cuyas cimas superan los 2.606 m de altitud. El Jabal Musa (en árabe, montaña de Moisés), un pico de la cordillera del Sinaí, se identifica tradicionalmente con el Sinaí bíblico (véase monte Sinaí), donde, según el Antiguo Testamento, Moisés recibió los Diez Mandamientos de Yãhwêh. Han sido encontradas en la península numerosas inscripciones egipcias que datan desde el año 3400 hasta el año 1000 a.C. aproximadamente. Cerca del Jabal Musa se halla el monasterio de Santa Catalina (siglo VI), una comunidad religiosa ortodoxa de carácter autónomo en la que fue descubierto (en 1844) el Código Sinaítico, uno de los pocos manuscritos existentes de la Biblia que data del siglo IV.
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Suetonio: (Cayo Suetonio Tranquilo, nació h. 69 d.C. y falleció en el año 140 d.C.). Historiador romano, cuyos escritos son una fuente básica de información sobre las vidas de los doce primeros césares (emperadores de Roma) y de los hombres de letras romanos. Su obra llegó a ser tan popular que su enfoque biográfico fue el modelo seguido durante mucho tiempo. Nació en Roma, hijo de un tribuno militar. Plinio el Joven, también escritor, fue su amigo y protector; recomendado por este último al emperador Trajano, le ayudó a conseguir un tribunado militar (al que pronto renunció), que al parecer le llevó a Bitinia hacia el año 110. Un protector posterior, Septicio Claro, le ayudó a conseguir el nombramiento de conservador de archivos y, hacia el 121, el de secretario del emperador Adriano, hasta que hacia el 122 cayó en desgracia.
Probablemente el cargo que desempeñó para Adriano le dio acceso a documentos y correspondencia que usó para escribir «Las Vidas de los Doce Césares» (h. el año 121 d.C.), su obra más conocida, la cual relata las vidas de los dirigentes de Roma desde Julio César hasta Domiciano y contiene información valiosa aunque, por desgracia, no distingue con claridad las anécdotas de los hechos históricos. De su «De viris illustribus» ("Sobre los Hombres Ilustres", 106 a 113 d.C.) sólo se conservan algunas partes, principalmente sobre gramáticos y retóricos; sin embargo, es posible reconocer alguna información de los capítulos perdidos en las obras de otros autores antiguos. Suetonio es una de las cuatro fuentes no-bíblicas (y no cristianas) en donde se alude a los primeros cristianos y/o a la figura de Cristo entre la segunda mitad del siglo I y la primera del II. Las otras tres fuentes son: Flavio Josefo, Cornelio Tácito y Plinio II "El Joven".
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