GLOSARIO
"K"

Krishna: En la tradición religiosa hindú es el octavo «Avatar» (en sánscrito: "descenso") del dios Vishnú, el "Conservador" de la Vida y Salvador de la Humanidad; segunda persona de la Trimurti o triada de dioses supremos.
Se discute si Krishna fue una persona histórica divinizada o una deidad enteramente mítica. De ser lo primero, vivió hacia el 1200 a.C. o quizás antes. Su nombre significa tanto "atractivo" como "oscuro" (azul) y justamente con un color de piel pardo-azulado es que se lo representa (lo que hace pensar en una vinculación étnica con los antiguos drávidas, primitivos habitantes de la India; anteriores a las invasiones indoarias).

Las primeras fuentes escritas del mito de Krishna (de que se tenga certeza) datan del s. IV a.C., lo cual es muy importante para rebatir las teorías peregrinas de algunos apologetas cristianos, que creen ver en el «mito de Krishna» una deformación de la historia de Cristo, llevada a la India por los primeros cristianos (una tradición dice incluso que por el Apóstol Tomás, discípulo de Jesús). Queda claro que, cualquier tipo de sincretismo, debió ser inverso, de la India hacia Occidente (por las rutas comerciales establecidas por Alejandro Magno y más tarde por la «Ruta de la Seda»).

La vida de Krishna se narra en la literatura puránica, la mayoría de la cual data del siglo IX al XII d.C., sin embargo, el «Mahabharata», la gran epopeya hindú, así como su apéndice del Libro VI, el «Bhagavad Gita» (en sánscrito: "Canto del Señor"), la obra máxima de la literatura sagrada indostana, fueron redactados más de 300 años antes de Cristo.
Las leyendas sobre la vida de Krishna dieron lugar a algunos de los "Puranas" (literatura legendaria) más importantes, entre ellos se destaca el Bhagavata Purana (s. IX d.C.) y el Gitagovinda ("El Canto de Vaquero" escrito por Jayadeva en el s. XII).

Historia del nacimiento de Krishna: Se dice que en el reino de Mathura, al norte de la India, vivía un rey llamado Kansa, que había tomado el poder usurpando el trono de su padre Ugrasena.
Kansa era un rey muy malo. Un día, después del matrimonio de su hermana, la Virgen Devaki, con Vasudeva, Kansa estaba recorriendo los territorios de su reino sobre su carro y de pronto escuchó una voz que venía del cielo. La voz le advirtió que el octavo niño nacido de Devaki lo destruiría [compárese esto con las profecías mesiánicas en relación a Herodes, (Ev. Mateo, cap. 2)]. Para evitar que el presagio se cumpliera, Kansa, que temía demasiado a la ira de los dioses si asesinaba a su hermana, la encarceló junto con Vasudeva en Vajra, un pueblo distante unos 15 kilómetros del río Yamuna, que está cerca de Mathura.

Cada vez que Devaki tenía un bebé, Kansa lo mandaba a asesinar. Cada niño nacido de su hermana encontraba el mismo destino. Entonces, una voz celestial le dijo a Vasudeva antes del nacimiento del octavo niño [compárese con el sueño de José en relación a salvar a Jesús (Mateo 2:13)] que lo intercambiara al bebé por el de Nanda, amigo del rey, el cual debió nacer aproximadamente al mismo tiempo en Gokul.
A la media noche, Devaki entró en dolores de parto y una tempestad en los alrededores de su prisión ahogó sus lamentos, impidiendo que Kansa se enterase. Finalmente dio a luz a un muchacho, quien sería conocido como Sri Krishna.
Vasudeva puso a su hijo en un cesto y pese a la tormenta, nado por las aguas del Yamuna hacia Gokul. Se dice que, milagrosamente apareció la serpiente Adisesha y con su capucha (era un cobra) protegió al infante de la tormenta [Es interesante comparar este pasaje con los Sutras buddhistas que narran como en su primera meditación, el príncipe Siddhartha Gautama, el futuro Buddha, fue protegido de la lluvia, por una serpiente similar]
Vasudeva localizó Gokul, donde la esposa de Nanda, llamada Yasodha, había dado a luz a una muchacha. Nanda tomó al bebé de Vasudeva a cambio de su propia hija, prometiendo guardar el cambio en secreto. En cuanto Vasudeva volvió a la prisión, la furiosa tormenta menguó.

Cuando llegó el alba, los lamentos del nuevo bebé llenaron el aire. Oyéndolos, Kansa se dirigió directamente a la prisión. Se llenó de ira cuando él vio a Devaki sosteniendo al infante que estaba lloriqueando. Tomando al niño de los brazos de Devaki, Kansa lo echó contra la pared. Pero la niña, que realmente era la diosa Durga, voló fuera de su vista y una voz estruendosa reverberó en los cielos advirtiendo a Kansa que su ¡destructor estaba vivo!

Los Puranas continúan narrando la historia de Sri Krishna, su crianza en adopción por Yasodha, su vida con las gopis (jovenes pastoras), su matrimonio con Radha y sus aventuras como salvador de la humanidad...
Los devotos del dios Vishnu se denominan "vaishnavas" y los que lo hacen a través de su octava encarnación, o sea Sri Krishna, "krishnavaisnavas". Krishna, junto con Shiva, Rama (séptimo avatar de Vishnú) y Ganesh, son las deidades más veneradas y difundidas del Hinduismo.

Es obvio que no hay paralelismo entre el mito del nacimiento de Krishna y de Cristo a un nivel general, solo el tema de la "matanza de los niños inocentes" y los sueños o señales celestiales de advertencia para salvar al niño-dios, son congruentes. Esto hace pensar dos cosas: La existencia de un sincretismo, pero a la vez, la imposibilidad de que cualquiera de las dos leyendas fuera enteramente generada a partir de la otra.

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- Ultima actualización: Sábado 11 de Noviembre del Año 2000 -